lunes, 28 de enero de 2013

Pastores cristianos se ven obligados a entregar licencia por acoso político

Serrano junto a su esposa. Foto: Archivo de Hablemos Press.

Por Ernesto Aquino Montes/ Hablemos Press.

La Habana, 28 de Enero.- César Serrano Palacios, pastor de una iglesia pentecostal, denuncia el acoso a que han sido sometidos él y su esposa, María Elisa Acosta Piña, para forzarlos a entregar la licencia que los autoriza a la venta de alimentos ligeros.

El pastor Serrano, informó -el viernes, vía telefónica- que durante el pasado año 2012 "las autoridades políticas estuvieron merodeando nuestra vivienda con el propósito manifiesto de intimidarnos, pero cuando el acoso se tornó insoportable, fue después que comenzamos las predicaciones por las calles".  
          
Serrano y su esposa, residentes en la ciudad de Bayamo, provincia Granma, lideran también el movimiento cristiano Pastores por el Cambio, una organización -no reconocida por las autoridades- que agrupa a más de doscientos pastores en diferentes regiones de la isla.

En su declaración, Serrano asegura que el 11 de Agosto del 2012, "fuimos detenidos por agentes de la Seguridad del Estado a causa de nuestras predicaciones públicas, y todo el tiempo que duró nuestra detención nos amenazaron con retirarnos la licencia de venta si continuábamos con nuestra actividad”.

La Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) para el control y fiscalización de los negocios privados "establece en sus normativas que los trabajadores por cuenta propia sólo pueden ser inspeccionados cada 3 meses", dijo Palacio y agregó, "en este mes de enero fuimos inspeccionados en dos ocasiones, una por la ONAT y otra por los inspectores integrales.

"Además, a esta irregularidad se suman 4 inspecciones-extremadamente invasivas- del Departamento de Higiene del municipio de Salud Pública, acompañados de agentes de la Seguridad del Estado, que revisaron hasta los escaparates de la casa”.

María Elisa Acosta, quien compartió con su esposo Serrano las declaraciones, vía telefónica, comentó que “es demasiado sospechoso, que en una zona donde existen 17 negocios particulares, sólo a nosotros nos realicen fiscalizaciones extraordinarias y excesivas; sobre todo, teniendo en cuenta que siempre hemos sido celosos cumplidores de las normas higiénicas y las leyes establecidas para el pago de la licencia y los impuestos”.

El viernes -rendidos por el acoso abusivo-, el pastor César Serrano Palacios y su esposa fueron forzados a entregar la licencia que los autorizaba a la venta de Alimentos Ligeros al Detalle.  

“Estábamos sacando adelante nuestra economía; no ganábamos   mucho, pero era una entrada segura. Ahora todo será más difícil”, subrayó Acosta Piña.

El pastor Serrano, muy desanimado, comentó, “el gobierno no puede aceptar que nuestra modesta prosperidad sea fruto del trabajo honrado y la bendición de Dios”.

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