lunes, 21 de enero de 2013

Hugo Chávez, su enfermedad y la “oración” de todos los cubanos

judios mesianicos y cristianos en la basilica


Por. Rev. José Carlos Pérez/ Hablemos Press.

La Habana, 20 de Enero.- Desde el día 9 de diciembre, el presidente venezolano Hugo Chávez Frías desapareció de la escena pública. La razón, fue el anuncio de su cuarta operación en La Habana, Cuba, donde admitió -ante los medios televisivos- que tenía que ser intervenido quirúrgicamente con urgencia, por su padecimiento de cáncer.

La ausencia del presidente, ha generado en Venezuela gran incertidumbre en la gobernabilidad de su nación; pero la tensión, también llega a los cubanos.

En la Isla, el pasado día 7 de enero, los intelectuales cubanos lideraron un gesto de solidaridad a favor de Chávez, recogiendo más de 2 mil firmas en 90 países e hicieron votos por la completa recuperación de la salud del mandatario venezolano, dejando expresa su confianza de que muy pronto “retomará sus tareas cotidianas en la conducción de la Revolución Bolivariana hacia el socialismo”.

Según versiones, que se escuchan en la calle, el mandatario venezolano  “está en las últimas” y  “continúa vivo porque está conectado a los aparatos”.

El gobierno cubano, ha publicado en la prensa y televisión los partes médicos sobre el estado de salud del mandatario, que ofrece el “vicepresidente ejecutivo Maduro” para calmar a la oposición venezolana, quienes desde el día 10 de enero esperan su aparición para la jura de su cargo.

El viernes 19 de enero, el periódico Granma puntualizó las palabras del canciller Maduro: “Lo veo muy tranquilo y muy sereno; consciente de todas las fases por los que ha pasado en el post-operatorio”- respondió a EFE.

“Hemos tenido un criterio muy claro del papel que cumple el presidente. Por ello, enfrentamos una guerra mediática, realmente miserable, sobre su vida y salud. Se trata de un periodismo mortuorio, lleno de maldad, que a nivel mundial se ha instalado, particularmente en España, en el periódico ABC...” -continuó el dirigente venezolano.

La enfermedad del “comandante presidente” ha generado polémicas y preocupaciones sobre lo que ocurriría en Cuba si al presidente venezolano le ocurriera lo peor.

“Un segundo periodo especial, con largos apagones y más hambre” -es lo que más temen los cubanos- “porque se  nos acaba el petróleo”.

Desde los intelectuales del Régimen hasta los creyentes sincréticos, pasando por católicos y evangélicos, pertenecientes al Consejo de Iglesias y no, todos hacen oraciones.

“Hasta al mismísimo diablo, si fuera posible, para que Chávez no se muera”-comentó en una parada de ómnibus urbanos una señora que se quejaba de los problemas nacionales.

Lo cierto, es que su enfermedad ha favorecido el visto bueno, “desde arriba”, para que todos los grupos de creyentes realicen oraciones, rezos, ofrendas y hasta peregrinación para que se recupere la salud del presidente venezolano y continúe su proyecto socialista.

En Cuba, ya se han celebrado actividades religiosas por la salud del presidente, misas en la Catedral de la Habana, en la iglesia de la Virgen de Regla, en la basílica de la Caridad del Cobre, y hasta una peregrinación al santuario de San lázaro se prevé, si no se realizó ya.

Es común, cuando un enfermo es desahuciado por la ciencia médica, llamar a sus familiares y amigos allegados para que éstos recurran a otras alternativas.

“Ya no podemos hacer más; hasta aquí llegamos nosotros, la ciencia;  busquen un pastor, un cura, un brujo para que quizás se realice un milagro”.

No me opongo, a que todo creyente de cualquier asociación religiosa interceda a Dios o a cualquier deidad, según sea el caso, para que el presidente recupere su salud.

Mucho menos me alegro de la situación por la que está pasando el mandatario.

Lo que me molesta es que se ore basado en los intereses políticos que de él emanan, y no en su persona como ser humano sufriente.

Si el mandatario está consciente de todo lo que le rodea,  ¿Por qué no sale a la palestra pública; y así, de esa manera, detiene una posible guerra civil, próxima a ocurrir en la Venezuela de Bolívar?

¿Por qué no se evita la confusión de si está vivo o muerto y no se respeta el dolor de su familia, en el caso de haber fallecido el mandatario? ¿No sería esto más cristiano; humano, más moral…?

Soy de los que piensan que el presidente no debió maldecir, “desde sus vísceras, al Estado de Israel”, pues esto le trajo un juicio del Elohim, Rey de reyes y Señor de señores pronunciada en  la Biblia, en la que él supuestamente cree.

“Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Génesis 12:3

Por último, hay que recordar que “Dios es quién quita y pone reyes”, dejando claro que en sus manos están los tiempos. Usando -para sus propósitos- desde una guerra, una negociación y hasta una enfermedad.

¡Dios tenga misericordia de los venezolanos y también de nosotros los cubanos!

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