Agencia de Prensa Independiente

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martes, 1 de enero de 2013

1/01/2013 10:38:00 a. m.
Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.

La Habana, 1 de Enero.- El pueblo cubano es amante de fiestas; sus costumbres de la celebración de la Navidad y fin de año acusan una ruptura generacional por décadas de prohibición y escasez, aunque muchos las conservan y retoman o adoptan elementos aprendidos de las películas extranjeras.

Las principales celebraciones son el 24 de diciembre, la Nochebuena, concebida como fiesta de reunión familiar con una comida copiosa -más bien que cena- y el 31, la despedida del año viejo y la celebración del año nuevo.

El árbol navideño, "el arbolito", llegó desde EE.UU en los años del 1920, los primeros eran de alambre y papel pintado y en los años 50 abundaban de ese tipo pero predominaban arbolitos naturales de casuarina a $3, $5 y $10 pesos, según tamaño, y vendían abetos importados de Canadá, más costosos.

Anteriormente sólo se decoraba, según la tradición católica española, con "el nacimiento": Las figuras de yeso que representan al niño Jesús en el pesebre con María, José, el ángel, animales, pastores y reyes magos; luego ambos adornos se unieron y el nacimiento se monta al pie o junto al arbolito.

Durante la prohibición de la Navidad, a partir de 1967, muchas familias guardaron sus nacimientos y bolas del árbol de Navidad, a veces heredados de sus padres y, si no se rompieron en mudadas, volvieron a emplearlos a mediados de los años 80.

Época en que muchos funcionarios y militares que viajaron trajeron árboles de Navidad plásticos desde la URSS y otros países del campo socialista. Y el Estado autorizó las visitas de los cubanos emigrados a EE. U U y las primeras tiendas dolarizadas.

A fines de los 90 el Estado empezó a vender por dólares arboles plásticos y adornos navideños, pero aun está vigente la prohibición de decorar con ellos las escuelas "porque es un símbolo religioso".

A fines de los 80 y durante los 90 empezó a resurgir la celebración, pero la ignorancia de la costumbre por los más jóvenes hace que celebren más el 31 de diciembre que el 24 y el 25. El reciente feriado del 25 no aumentó la asistencia a los templos en ese día.

La Noche Buena, incluso antes del régimen actual, era concebida por muchos sin la asistencia a la Misa del Gallo, excepto por los católicos practicantes. Hoy asisten a esa misa más personas, muchos jóvenes van por curiosidad y se conducen con incorrección en el templo.

La cocina cubana, muy heredera de la española, con elementos africanos, gusta de mezclar sabores y platillos, y de lo frito. El plato central de Nochebuena lo constituye el cerdo asado y no el pavo o el pollo como en otros países. -presentados a veces como platos secundarios o sustitutos por falta del puerco.

A diferencia de Europa, no sirven pescado en las Nochebuenas cubanas porque, rodeada Cuba del mar, el pescado de primera era comida frecuente y barata. Hoy es un lujo.

La carne de cerdo, antes barata y hoy carísima y la única disponible por ausencia y costo de la carne de res, la preparan especialmente para ese dia adobándola desde el anterior con "el mojo", solución de naranja agria, cebolla picada y ajo machacado.

En el campo o en un patio -La Habana tiene muchas casas con patio central o trasero- asan el puerco al pincho o a la parrilla sobre un fuego de carbón vegetal con ramas y hojas de guayabo que al ahumarlo le dan gusto, mientras lo rocían con "el mojo".

Las amas de casa se afanan preparando comida, pues además del puerco es -o era- costumbre servir ensaladas de lechuga y rábanos, yuca (mandioca) con mojo, arroz blanco rociado con frijoles negros, ruedas de plátanos (bananas) fritas y postres típicos como los buñuelos de harina de yuca con almíbar.

Suele ser tarea de los hombres asar el puerco -"el macho" lo llaman en regiones del campo- hasta que su pellejo se raje de tostado. Y algunos tienen secretos: Cierta hierba como hisopo para untar el mojo, determinar si está listo por el color o calándolo con el cuchillo, o ya asado el puerco, enterrarlo envuelto en hojas de plátano (bananero) sobre los rescoldos apagados.

Pedazos del pellejo son fritos en su manteca, los crocantes chicharrones que comen mientras beben.

Hoy, los menos tienen dinero para un cerdo entero o un pernil, otros unos pedazos al horno o en sartén, y muchos carecen de comida. En diciembre sube especulativamente el precio de la carne de cerdo pero desde diciembre del 2011 no bajó y en diciembre del 2012 esta especulación topó con falta de poder adquisitivo.

Precios disparados sin aumento de ingresos, las familias del extranjero enviaron menos dinero, fue visible en estas Pascuas la disminución de los compradores, escasez y falta de dinero se dieron la mano y - casos extraordinarios - vi dos hombres que llevaban en carretilla puercos vivos, pregonándolos por la calle, y a otro que con su cerdo atado como un perrito trataba de venderlo en la céntrica esquina de Toyo.

Era típico de las fiestas de Pascuas el consumo de vinos y otros productos españoles, como turrones, castañas, nueces, avellanas, uvas, e, importadas de EE.UU, manzanas. Tras la independencia los barceloneses conservaron en Cuba, como en toda Latinoamérica, la red de abastecimientos de alimentos al por mayor y al por menor, hasta su confiscación por Castro.

El Estado, que por la cartilla de racionamiento abasteció algunos de estos productos hasta 1967 (llegó a entregar unas 12 uvas por cabeza) vende algunos en sus tiendas dolarizadas, pero este diciembre hubo menos compras. La botella de tinto equivale al salario mensual y una manzana raquítica cuesta 60 centavos de dólar.

Beber vino tinto en la comida de Nochebuena se conserva pero muchos por economía y pérdida de la costumbre consumen cerveza y ron.

El 31 de diciembre ordenan y limpian bien las casas para "botar el año viejo", no hacerlo traerá mala suerte en el nuevo año, baldean la casa desde la habitación más interior hasta la puerta de la calle, algunos echan flores al agua con que limpian.

Esperan las 12 de la noche bebiendo, bailando, viendo TV, es costumbre consumir vino, turrones y a las 12 tragar 12 uvas. A las 12 se felicitan y brindan con sidra.

El Estado interrumpe la programación televisiva con un comunicado de felicitación por el nuevo aniversario del triunfo de la revolución, con fondo de escenas con Fidel Castro, la bandera nacional, campesinos, obreros, y exhorta a nuevos triunfos económicos en el año.

Antes todos, hoy algunos arrojan a las 12 baldes de agua a la calle, en su origen la costumbre era renovar toda el agua recogida y propiciar con agua al año nuevo.

Existe la superstición de que lo que se haga a las 12 se hará durante todo el año nuevo, de ahí que a esa hora eviten discutir, algunos cuenten dinero y, desde hace algunos años, parejas y hasta familias completas den la vuelta a la manzana cargando valijas en operación mágica para emigrar al extranjero. El pasado año desfilaron alegres, éste cansinos, sin alegría.

Desde los 90, por auge de las religiones de origen africano, se hacen notar en diciembre sus "toques de santo", ceremonias con tambores, para propiciar la suerte y que sus deidades profeticen lo que depara el próximo año.

El Día de Reyes -Epifanía, 6 de enero- se rescata entre quienes pueden comprar juguetes a sus niños. Los tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, les traerán regalos mientras duermen; los niños escriben cartas a los reyes magos con sus peticiones y las colocan en su zapato junto a la cama o bajo el arbolito.

Algunos alientan a sus niños a colocar para los reyes una merienda y para sus camellos un poco de hierba y agua, al día siguiente los pequeños ven con asombro que desaparecieron esos sus dones para los magos.

Los reyes dejan regalos al pie del arbolito de Navidad y a veces alguno dentro de los zapatos.

El anglosajón Sancti Claus apareció a fines de los años 50, con la ventaja de regalar el 25 de diciembre, pero no llegó a echar raíces antes de la prohibición de las fiestas. Hoy reaparece por influencia del cine extranjero y de parientes en EE. UU

Desorientado, regala el 31 de diciembre y lo explican como "otro rey mago". Desde los años 90, en los hoteles para extranjeros se pasea algún Sancta avergonzado, empleado que parece castigan con ese disfraz. Los extranjeros tienen en sus burbujas para turistas una imitación de sus Pascuas.

Antaño el 24 y el 31 había fiesta en cada apartamento o casa, gente alegre en cada portal y balcón, en el 2012, en mi barrio de Santos Suárez, hubo pocas fiestas por Nochebuena, más el 31, pero una o dos por cada manzana, personas pudientes, más que fiestas fueron reuniones de media docena de familiares oyendo música alta.

La música de esas fiestas era de los años 70 u 80, lo que hace presumir la madurez de edad de los festejantes.

Pesó la falta de motivos y de recursos para festejar y el miedo a asaltos en la calle, con rumor de que en diciembre aparecieron letreros que amenazaban con que: "12 madres llorarán a sus hijos antes del 2013".

Solamente vi entusiasmo y griterío juvenil en una casa, en medio de calles enteras a oscuras y en silencio.

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