jueves, 6 de septiembre de 2012

Paternalismo bochornoso

Por Ernesto Aquino/Hablemos Press. 

La Habana.- El Pasado 13 de Agosto, el diario Granma (órgano oficial del partido comunista de Cuba) publicó, en la última página, algunas breves anécdotas -expresadas por diferentes ciudadanos y personalidades- que, supuestamente, pretenden ilustrar los méritos morales de Fidel Castro, quien ese día estaba cumpliendo 86 años……de edad. 

En general, las anécdotas están caracterizadas por esa pobreza espiritual típica de las apologías serviles; sin embargo, una de ellas llamó mi atención por el modo en que expone, en un espacio tan breve, la naturaleza despreciable del octogenario tirano. 

Según el General (retirado) Juan Escalona Reguera, en una ocasión Fidel Castro lo mandó a Angola para que hablara con el General Leopoldo Cintra Frías (Polo) –jefe de la misión militar cubana- y le trasmitiera el siguiente mensaje: “Dile, que si ganar la guerra en Angola significa perderlo a él, no vale la pena ganarla. Que se deje de locuras, que se deje de estar en la primera línea, que tiene que cuidarse”. 

No hay dudas que el General Cintra Frías cumplió al pie de la letra las recomendaciones de su comandante. Regresó sano y salvo, el lacayo; sin un rasguño. 

¡Cuánta preocupación mostró el Tirano en Jefe por la seguridad del General a cargo de la misión militar injerencista! ¡Qué delicadeza tan conmovedora!  
 
Mientras en el campo de batalla, decenas de soldados cubanos morían diariamente; soldados jóvenes la mayoría; jóvenes que llegarían a sumar miles de muertos; muertos que llevarían el luto a miles de hogares y clavarían, en la cruz del pesar, el corazón de miles de madres, esposas e hijos; mientras la patria lloraba su lágrima de sangre, por la pérdida de tantos inocentes, el comandante genocida, el traidor de todas las lealtades, el inveterado enemigo de la libertad y de la vida mostraba su lado paternal, aconsejando a uno de sus fieles cachorros para que no arriesgara su vida innecesariamente: Para eso estaba la numerosa dotación de esclavos internacionalistas; seres humanos de tercera, que pagarían con sus preciosas vidas por los delirios de grandeza y los esquizofrénicos devaneos de un demente miserable que la historia recordará por su falta de escrúpulos, sus crímenes y su cobardía. 

VIDEOS