miércoles, 5 de septiembre de 2012

Muchos militares y mala alimentación en centros destinados para casos de dengue

Por  Calixto R. Martínez Arias/ Hablemos Press.

Camagüey, 4 de septiembre.- Familiares de los internados, protestan por la mala alimentación y el estado de hacinamiento que se vive, en los Centros que han sido destinados para recibir a las  personas infectadas con dengue en Camagüey; mientras, los trabajadores se quejan por la excesiva presencia de militares.
La ciudad de Camagüey cuenta con más de ocho Centros destinados a los contagiados con dengue. Cándido Molina Velázquez, quien reside en esa ciudad, afirma que la alimentación es mala y de pésima calidad.
“Mi niña está con dengue, ingresada desde el 30 de agosto en la  Escuela Vocacional Máximo Gómez Báez, y allí la comida es poca y pésimamente mala, mala…, y mal elaborada; con mal olor. La gente la está echando en los cubos y la están devolviendo, tal vez, para que los trabajadores se la lleven y se la echen a los puercos [cerdos]”,      señaló Molina. 
Según Molina, la mala calidad de los alimentos pudiera ser intencionada, y culpó al Gobierno por esto, aunque destacó que el personal médico sí muestra un gran interés por los pacientes, e incluso, han hecho un llamado de alerta sobre el acelerado índice de personas que están siendo infectadas por el virus.
“Yo estoy casi seguro, que la comida la hacen mala para llevársela los trabajadores para los puercos... Eso es lo que trae un sistema político como este. Todo el  mundo robando para tratar de sobrevivir. Y los enfermos están llegando por chorros, sale uno y entran tres”, sostuvo Molina.
Trabajadores del área de Salud, manifiestan la fuerte presión militar bajo la cual tienen que laborar.
“Aquí, al igual que los demás Centros que albergan a los enfermos con dengue, para donde quiera que tú te muevas tienes un par de ojos y un par de oídos militares que te están observando, para saber con quién, y de qué hablas… lo mismo andan vestido de civil, que uniformados. Así no se puede trabajar concentrado”, -indicó un trabajador de la  Escuela Vocacional. 
“Ellos tienen el control de todo”, -dijo una fuente, que trabaja en el Hospital Provincial Amalia Simoni, y confirmó que la Policía y la Seguridad controlan a cada paciente, acompañante y trabajador.
Según el empleado, cuando un paciente entra en  grado terminal, es trasladado para los lugares donde la Seguridad ha logrado que no se filtre información sobre los fallecidos.
“El pasado día 28 de agosto, a las 12:30 pm en la sala UCI, el paciente recluso de la cama 1, de tez blanca y edad entre 30 y 40 años fue remitido, en estado grave, para el Hospital Manuel Ascunce Domenech bajo control de la Seguridad del Estado, y se desconoce  su situación”, -precisó el empleado.

VIDEOS