martes, 18 de septiembre de 2012

La rueda en Cuba

Carriola de tienda dolarizada y carriola con ruedas de tanque de basura. Foto: Jaime Leygonier.

Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.

La Habana, 18 de septiembre.- El cubano no inventó la rueda, pero sobrevive inventando y desde los años 90, cuando la economía socialista planificada hizo caso omiso de que la gente las necesitaba, puso precios prohibitivos a bicicletas y carriolas y dejó vacías las ferreterías.

Los contenedores de basura se convirtieron en abastecedores de ruedas para la población.

El caso ocurría en La Habana desde décadas anteriores, porque siempre hubo necesidad de ruedas y rara vez las hubo en venta, pero los contenedores y las carestías se generalizaron a fines de los 90.

Los adultos, cuando necesitan reponer la rueda rota del vagón carretilla; inventarse un carrito de marco, tablas y cuatro ruedas en que acarrear ladrillos, aguacates, o tanques con agua -acarreo insustituible en algunos barrios como La Habana Vieja- no tienen otra solución que volcar un contenedor de basura y robarle las ruedas.

Los niños, cuando sus padres no pueden comprarles bicicletas o carriolas- de precios astronómicos en las tiendas dolarizadas - recogen de la basura el esqueleto de una bicicleta rota, les quitan dos ruedas a un contenedor de basura y las fijan a la bicicleta usando como ejes clavos o tornillos.

Es raro ver a un contenedor de basura que no ande cojo por falta de ruedas y frecuente ver a los niños lanzarse loma abajo por las calles de Santos Suárez en sus "bicicletas" oxidadas, sin pedales ni asiento y con las ruedas desproporcionadamente pequeñas de contenedor de basura.

Las autoridades han optado por multar a los malhechores, quienes pagan las multas con la venta de las mismas ruedas que ya alcanzan el precio de cinco dólares cuc en el mercado negro...

VIDEOS