Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 7 de agosto.- En el habanero barrio de Santos Suárez, personal médico visita a los vecinos para tomarles la temperatura y advertirles estén alertas en caso de fiebre y empleen repelentes contra mosquitos, explican que esa pesquisa extraordinaria se debe a un caso de paludismo detectado en el vecindario.
Según vecinos, el enfermo, Manolo Bustelo (hijo) es vecino de San Benigno entre Zapotes y San Bernardino y permanece ingresado en el Hospital IPK.
Presumiblemente contrajo la enfermedad en reciente viaje a Mallorca con tránsito por África.
El paludismo, también conocido como malaria o fiebre de la jungla, fue endémico en Cuba durante el siglo XIX y erradicado desde comienzos del siglo XX por la mejora de las condiciones sanitarias del País -al igual que el dengue hemorrágico y el cólera, hoy en epidemias.
Según fuente médica: "La malaria o paludismo es producida por varios parásitos del género plasmodium que evitan el sistema inmunitario del organismo. Lo transmiten la hembra del mosquito anófeles que inocula la infección a personas sanas al picarlas después de subsionar sangre de alguna persona enferma, o por transfusión sanguínea de donante que haya padecido la enfermedad.
Existe una vacuna colombiana efectiva en un por ciento de los vacunados.
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