lunes, 13 de agosto de 2012

Las viejas estrategias del poder

Por Ernesto Aquino/ Hablemos Press.

La Habana, 12 de agosto.- Cuando todas las fórmulas para ocultar un fraude fallan, el primer paso para continuar con el engaño es confesar el error públicamente, y acompañar el acto de contrición con la promesa de reparar el daño.

Pero, en la naturaleza de la mentira, el arrepentimiento es una tregua necesaria para estimular el descuido en los más suspicaces, y facilitar el quebrantamiento de los más resistentes.

Con el avance de las nuevas tecnologías al servicio de la información, los poderes tiránicos se van haciendo cada vez más frágiles, y su sistema defensivo, más vulnerable y obsoleto; sin embargo, la pobreza que generan las políticas esclavistas contribuye, poderosamente, a mantener en un estado primitivo de desarrollo a las sociedades que gobiernan; y los seres humanos que viven cautivos de la miseria intelectual, económica, espiritual y moral, que engendran esas ideologías antinaturales, acaban convirtiéndose en contribuyentes pasivos del inmovilismo que caracteriza y distingue a estos regímenes.

Por eso, los cambios anunciados por el gobierno son parte de una escenografía que ayudará a crear la ilusión de que “algo renovador” está sucediendo; y para el ciudadano común, la realidad no tiene que ser cierta; es suficiente que el crea que existe.

El único cambio que puede promover una transformación importante dentro de las sociedades paralizadas por el caudillismo y la indigencia moral e intelectual, tiene que producirse en la conciencia del ciudadano; porque para alcanzar una vida mejor, no basta con apelar al derecho natural y a los deseos individuales; primero -y sobre todo, hay que esforzarse y trabajar para merecerla.

VIDEOS