sábado, 28 de julio de 2012

Testimonio personal: La Educación en Cuba y los hijos de los disidentes


Por el Rev. José Carlos Pérez/ Hablemos Press.

La Habana.- Por estos días la Prensa y Televisión Nacional Cubana han hecho gala de sus “logros” en el campo de la educación pública. Alegría que no pueden compartir los padres disidentes políticos y sus  hijos.
Debido al empeño y desempeño de algunos de sus profesores, jefes de grado y directores del Ministerio de Educación (MINED) que durante el curso escolar procuraron hacerles sentir rechazados.
Estos adolescentes no pueden aspirar a carreras universitarias o trabajos de responsabilidad social, aunque tengan las mejores cualidades humanas porque les falta lo más importante: ser o fingir ser revolucionarios.
En las escuelas primarias aparecen escritos en las tablillas murales con declaraciones políticas que determinan el trabajo "ideológico-político" que impone el Estado cubano a la sociedad:
El fin de las escuelas primarias: Contribuir a la formación integral de la personalidad del escolar fomentando la interiorización de conocimientos y orientaciones valorativas que se reflejen gradualmente en sus sentimientos, forma de pensar y comportamiento acorde con el sistema de valores e ideales de la revolución socialista”.
El Sistema de Educación -preso del gobierno- está más interesado en el adoctrinamiento ideológico político de los estudiantes, que en su formación académica y humana.
No les es importante su honestidad y demás cualidades humanas, útiles a la sociedad, sino que los estudiantes sean “integrales” término usado para calificar a los educandos de que “aceptan” la "formación revolucionaria".
Mi hijo Josué, de 14 años de edad, se me quejó de que Abad Collazo,  administrador de la escuela, y esposo de su profesora Iruma, en “broma”, delante de ella lo humilló interpelando a una alumna: ”¿Y tú andas con el contrarrevolucionario ese? ”
En otra ocasión, y refiriéndose a que lo asignarían a una escuela lejana a varias horas de viaje, le dijo festivamente: “Tu papá tendrá que conseguirse un cubataxi" (taxi que cobra en dólares) "para que vayas a la escuela”. -Hablé con el señor Abad y negó esos hechos que asegura mi hijo, quien no es mentiroso.
Estos hechos transcurrieron después de que el agente “Simón” de la Seguridad del Estado visitó la escuela "para interesarse” por los estudios de mi hijo.
A Josué le impusieron la calificación de “R” -regular- aunque su conducta haya sido correcta. Mientras que otros adolescentes de reiteradas indisciplinas, de insuficiencias académicas o retraso escolar y de conductas impropias como robo y faltas al respeto terminaron con un mejor escalafón, calificación de bien “B” y asignaciones de carreras que al hijo de este pastor disidente y periodista independiente  se la negaron.
Mi hijo se asombró de sus bajas notas a pesar de su esfuerzo en sus estudios y conocimiento de las materias y de que los “brutos” del aula y los otros consentidos de la maestra sacaran “excelentes notas”.
Su ubicación como estudiante para continuar estudios en el mes de septiembre es insegura y está pendiente. Le negaron estudiar el Pre-universitario o cualquier otra ubicación cerca de nuestro domicilio, siendo este un riesgo mayor de sufrir accidente dada la distancia.
También presenta un mal funcionamiento renal congénito detectado desde muy pequeño.
Mi hijo no tiene salud para enfrentar cada día ese rigor de asistir a una escuela tan lejos, desde muy pequeño atendemos su padecimiento renal donde evitamos exponerlo a la enfermedad. El necesita de cuidados, pues tiene limitaciones para su vida, y esto lo  conocen los profesores y director de su escuela.” -dijo su madre María Esther Corona que sufre toda esta situación.
Le asignaron  una plaza de estudiante de técnico medio lejos del municipio 10 de Octubre -en Boyeros- donde tendría que tomar dos ómnibus urbanos para llegar al Centro Escolar, conociendo ellos  del impedimento de salud que tiene mi hijo.
Veo que esta es una de las medidas de acoso de la Seguridad del Estado contra mí en mi familia por la labor periodística que realizo. Todo tiene sentido y refieren disidentes que es método habitual de la Seguridad del Estado. ¿Por qué la amable insistencia del agente de mostrar “preocupación” por mi hijo en su escuela?
El agente exhibió ante mí que tenía  dominio del trabajo de hostigo que realizaron sus profesoras Paulina Osilia Canales Calvo -antigua profesora retirada del Ministerio de Educación que acudió al llamado del Partido Comunista- y la maestra Iruma quien se dejó arrastrar por la presión de “arriba” cuando acosaban a mi hijo haciéndolo sentir inferior, requiriéndolo por cualquier causa y procurándole bajas notas durante los tres años de estudios en la secundaria básica “José María Heredia” del reparto Santos Suárez.
El trabajo que realiza el Ministerio de Educación Nacional está públicamente preconcebido como expresó el ex ministro de Educación Superior y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba Miguel Díaz Canel, quién manifestó en septiembre del 2010 que “La universidad es para los revolucionarios”. Todos los demás quedan excedentes y sin aspiraciones.
Y el periódico Tribuna de la Habana 8 de julio publicó una noticia titulada “Una cruzada de los valientes” donde recogió experiencias en un teatro de la capital en un “encuentro por los 10 años de iniciadas las trasformaciones de la Secundaria Básica”.
En la misma el Dr. C. Pedro Luis Castro expresó: “El propósito fundamental consistía engarantizar la formación de revolucionarios durante el tránsito de los 12 a los 14 años de edad. También los jóvenes debían dominar  las matemáticas y conocer la lengua de Cervantes,... pero por encima de todo se abogaba por  jóvenes que abrazaran las ideas de nuestra sociedad para que desde esa motivación revolucionaria, aprendieran cada vez más.”
Todo es comprensible recordando la frase de  la anterior directora de la secundaria básica que en una reunión con padres y alumnos en la apertura del curso escolar 2009-2010; ella dijo textualmente:
Yo ejecuto la política educacional que el Estado puso en mis manos, yo no me mando”.  

VIDEOS