martes, 17 de julio de 2012

¿Por qué en año de jubileo con las mayores procesiones y bendiciones de la Historia de Cuba hubo sequía...? (II Parte)

Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.


La Habana.- Afirmo que durante las celebraciones del jubileo y la visita papal nuestros pastores, pecaron e hicieron pecar al pueblo, tomaron el nombre de Dios en vano, predicaron la idolatría a la imagen de la Virgen en lugar de aprovechar esa devoción popular para atraer al pueblo a Cristo, convirtieron jubileo, procesiones, misas y la visita papal en show servil a fines políticos.

Esos actos no fueron para honrar a Dios ni a la Virgen cuyos nombres usaron, sino para confundir a la opinión pública mundial con un alarde de falsa libertad religiosa y de cambios en Cuba.

Dios no premia con bendiciones la hipocresía religiosa, y las oraciones sinceras de tanta oveja sin pastor coexistían en sus corazones con la ignorancia que quiere recibir dones de Dios sin dejar de ofenderlo.

Los actos no eran para preparar al pueblo para convertirse a Cristo y hacerse moralmente responsables de sus vidas, sino, como ellos mismos declaraban, "para preparar la visita del Papa" como un evento político más que religioso. Las superficiales predicas no llamaron a la conversión, únicamente la mencionaban.

Cierto que a Dios no puede obligarlo nadie a bendecir, "el hombre propone…", pero no fue eso lo que oímos a obispos y curas que gritaban por el micrófono: "Dios los bendice, la Virgen los bendice, la Virgen está muy feliz; mírenla a los ojos y díganle…" y todo lo que, aseguraban ellos que pensaban Dios o la Virgen sobre las procesiones, Cuba, etc. -Entendiendo por "la Virgen" a la imagen.

!Como si la imagen fuera el muñeco y ellos sus ventrílocuos-chamanes!, contrario a la recta doctrina de la veneración de las imágenes que prohíbe la idolatría de identificarlas con los santos que representan o atribuirles poderes.

La doctrina católica sobre los santos manda orarles, como a criaturas que ya están  en presencia del Señor, para que ellos oren a El por nosotros en el nombre de Jesucristo, no como a fetiches o dioses. Y en eso no cabe licencia poética.

Si no soy quién para decir que hay en la mente de Dios, tampoco creo que exista sacerdote, pastor, obispo, o Papa que sea quién para decirlo. -Pero los he escuchado afirmarlo rotundamente.

También pretenden saber todas las buenas ideas de cambio que hay en la mente del general Raúl Castro, cuya sucesión dinástica validan acreditando sus declaraciones y su propaganda mendaz; la fingida mediación.

No llamaron al pueblo a arrepentirse, no reprendieron amorosamente los pecados colectivos, menos los gubernamentales; era un simulacro, cuestión de amontonar multitudes que se sintieran a gusto en su ignorancia religiosa, mimados en sus supersticiones.

Y como no es el pueblo analfabeto del siglo XVII, de indios, esclavos y españoles con coraza, que se tragaba patrañas, opinó de todo que: "Los curas no son bobos y por sus conveniencias se dejan coger por el Gobierno pa' sus cosas".

No tuvieron caridad para exigir al Gobierno que no apresara y acosara a disidentes e indigentes en relación a los actos - lo que todos vimos venir y aun alertamos por carta al Papa -  y oponerse a la movilización obligatoria de cientos de miles de personas que no tenían interés en asistir y que el Estado arreó a las misas como a ganado.

Ni para proteger de la venganza del dictador al disidente Castañeda golpeado en plena misa papal en Santiago de Cuba. El arzobispo cardenal Ortega faltó a su palabra - como consta en las alambicadas notas de prensa - y "solicitó" a la policía política que sacara a rastras de la Basílica Menor de la Caridad a los disidentes que allí se acogían en demanda de que el Papa los protegiera del acoso ocasionado por su visita.

Y la "apoliticidad" la expresan colocando en puestos de dirección de parroquias y asociaciones caritativas a comunistas - "conversos" pero no tanto que, acatando al catecismo católico que condena esa ideología, abandonen el Partido y menos dejen de servir de delatores y acosar a disidentes, dentro y fuera de la Iglesia.

De lo cual son ejemplo  varias directoras de la Parroquia de La medalla Milagrosa, quienes participaron en un "mitin de repudio" contra las Damas de Blanco - y que el párroco apaña.

En pujo de patriotismo afirmaron que la imagen era conocida por "una tradición no escrita" como "la Virgen mambisa" porque los independentistas le oraban y hasta se la habían llevado a los montes -todo falsificación de la Historia patria.

De trasfondo: Transparente concubinato Iglesia-Dictadura, justificado con obtener "espacio para predicar el Evangelio" y permisos y materiales para construir templos y seminarios en medio de un país en que se derrumban los edificios aplastando a sus moradores -por carencia de materiales.

Así, no necesitaron becerro de oro o estatua de Nabucodonosor para ofender a Dios, se la arreglaron excelentemente con "la Virgen mambisa" y las misas politiqueras para Raúl Castro y Hugo Chávez.

Y aun ahora, con el pueblo en pánico, más que por la epidemia de cólera, porque cree que el Gobierno le miente minimizando la plaga, ni  siquiera entre las peticiones de las misas mencionan a esos enfermos ni ruegan porque cese la epidemia -lo cual sería consecuente con la misma tradición que justificó las pasadas procesiones-. El César quiere silencio y hay que darle lo que es de Dios.

Y como nos exigen callar y confiar a ciegas en que gestionan secretamente con la Dictadura soluciones maravillosas que para que salgan bien no las pueden decir, no faltará quien me acuse por juzgar -!el mandato de Cristo que nos prohíbe juzgar es tan cómodo para los respetables que obran mal! . Pero es la Palabra de Dios quien juzga y expongo hechos notorios.

Y, si nuestros sacerdotes  explican por  Fé sus procesiones pero no los fracasos de sus procesiones, que prefieren razonar  en forma racionalista para no relacionar las calamidades con el castigo del pecado, !seamos racionalistas!; más aun, seamos ateos y saquemos a Dios de la ecuación de la vida humana:
Las epidemias obedecen a la crisis general del país y de sus servicios de alcantarillado, abasto de agua y médicos, al tráfico de contingentes humanos entre países donde son endémicas esas enfermedades; -todo ello materialista, suponiendo que Dios no interviene.

Nuestros pastores no han ni alzado sus voces en auténtica mediación para presionar al Estado para que remedie esas condiciones económicas y sociales que retrogradan al País a la falta de higiene del tiempo de la colonia, sin las condiciones de libertades que bajo pleno despotismo español  permitían a la iniciativa privada y pública generar riqueza, producir alimentos, merecer créditos para construir acueductos, alcantarillas, casas e industrias.

No se han opuesto como autoridad moral (ni como patriotas que inventaron a "la Virgen mambisa") a esos males que emanan de la violación de los derechos; ni a la tortura en las prisiones, ni al despoblar los hospitales de su personal médico para explotarlos en otros países de donde, por deficiencia de los controles sanitarios, importan infecciones.

Tan opuestos públicamente en todo el mundo al "matrimonio" homosexual y al mutilador "cambio de sexo", en Cuba guardan silencio sobre ese pasatiempo o negocio de la princesa Mariela Castro: Su cruzada gubernamental de promover la homosexualidad so pretexto de derechos y educación sexual en la T.V. y hasta en la enseñanza primaria.

Tibiamente declararon hace mucho sobre el abortismo generalizado que costó a Cuba mucho más de 4 millones de abortos y que nos aboca en 20 o' 30 años a una catástrofe peor que una epidemia medieval o una guerra, por la falta de brazos para producir y para atender a la población anciana, y carencia de economía para atraer a inmigrantes jóvenes que llenen ese vacío generacional.

Y las iglesias no católicas, todas, han hecho aun menos y peor y acumulado oración sobre bendición con silencio, codicia y mal obrar para gloriar a la Dictadura, desde esa sucursal de la Seguridad del Estado y del Departamento de Orientación Revolucionaria que llaman Consejo Nacional de Iglesias hasta la Bautista de Occidente "Campaña 50 días de oración por Cuba", pasando por la represión política del obispo metodista contra el Rev. Yordi  Toranzo.

Por todo lo expuesto, nuestros pastores, ni como hombres de fé ni como ateos pueden levantar sus manos y decir: "Somos inocentes de estas desgracias". Y no hay que ser profeta para decirles, como les escribí hace años: !Cuidado! Viene juicio de Dios sobre su Iglesia.

Resuenan  vigentes hoy palabras como: (Isaías, 5: 20 - 25) " ¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!  ¡Ay de los sabios a sus propios ojos e inteligentes ante sí mismos!  ¡Ay de los /…/ que justifican al impío por soborno y quitan al justo su derecho!/.../ porque desecharon la ley del Señor de los ejércitos, y despreciaron la palabra del Santo de Israel. Por esta causa se ha encendido la ira del Señor contra su pueblo, y ha extendido su mano contra ellos y los ha herido; los montes temblaron y sus cadáveres yacen como desecho en medio de las calles. Con todo esto, no se ha agotado su ira, y aún está extendida su mano".

Pero sea todo  castigo de Dios o ciega consecuencia de nuestras acciones y omisiones, para salvarnos tenemos que orar de verdad -no como en el evento politiquero-  cambiar la mente a vivir virilmente conforme a la Verdad del Rey que  promete en el Salmo 72:4; 12 ; 14) "juzgará a los afligidos del pueblo, salvará a los hijos del menesteroso y aplastara al opresor/…/librará al menesteroso que clamare/…/de engaño y de violencia redimirá sus almas."

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