jueves, 12 de julio de 2012

Partido Comunista de Cuba promueve show mediático electoral

Por Carlos Ríos Otero/ Hablemos Press.


La Habana.- El 4 de julio se fundó expeditamente en la ASAMBLEA NACIONALla Comisión Nacional Electoral (CEN) con 14 miembros; su jefa es una funcionaria de los bufetes colectivos gubernamentales. En el arcoíris electoral se hallan militares.

La CEN, es para reparar un proceso eleccionario que comienza en octubre 2012 con las asambleas municipales y provinciales, y en enero con los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), que son envestidos del 24 de febrero del 2013 hasta enero del 2018, lo que se denomina Octava Legislatura. De facto son diputados todos los miembros del Comité Central (CC-PCC).

Esta anunciada campaña electoral, se produce en medio de la crisis más profunda que aplasta a los cubanos y la más baja popularidad de un régimen que se mantiene por la fuerza de las bayonetas; donde la corrupción es un caldo de cultivo que se cocina en la cúspide y baja a todos los estratos sociales. El anfitrión de esa comisión es Ricardo Alarcón de Quesada, miembro de ese Buró Político y presidente de la ANPP.

Incluso, existen rumores que involucran al señor Alarcón en un caso de corrupción, por desconocer y no controlar los avatares de su asesor principal Miguel Álvarez, en medio del destape que desviaba dinero de la cuenta de los “cinco héroes” y enmarañaba visas, vía EE.UU., en matrimonios arreglados con funcionarios de la ULAM y de la cancillería de México.

El proceso electoral en Cuba es muy simple, el partido único (PCC) dispone de los mecanismos burocráticos para nominar e imponer sus candidatos a todos los niveles, y para eso conforma una comisión con ropaje de asociaciones políticas y de masas donde todos son miembros del Buró Político, grupo que funge como comando supremo de la revolución, que dispone y decide a como dé lugar.  

El número de ciudadanos que “apoyan” a la dictadura, -según el parte oficial de la CEN-, ya se puede adivinar, el 96 % del pueblo, de unos 9 millones de electores, van a las urnas, y más del 90 % lo hace a favor del PCC. Y así quedarán instalados los valetudinarios dirigentes históricos de la revolución, que ya anunciaron, en la Conferencia Nacional del Partido Comunista, que no existe relevo capaz de llevar a cabo el proceso revolucionario que ellos iniciaron en 1959, y por eso ellos estarán diez años más en el poder. Véase, hoy son octogenarios y piensan estar en el poder saludando el nonagenario.

Las Leyes, castigan al que haga prosélitos en contra del proceso electoral, ya sea por propaganda enemiga y alterar el orden, incluso  atacar el orden constitucional y agredirla Seguridad Nacional, véase, Ley 88, la misma con la que fueron castigados los 75 disidentes en la Primavera Negra del 2003.

Los gastos se sufragan con las finanzas del contribuyente, y durante seis meses medio millón de empleados, dirigidos por el Buró Político, persiguen a la gente para que voten por todos los candidatos, incluso aquellos que el Poder Popular no le legaliza la residencia en la ciudad.

Ejemplo miles de provincianos circundan a La Habana ilegalmente, otro ejemplo es en la ciudades de Manzanillo donde pululan las villas miserias de campesinos que huyen de la Sierra. Entonces, en cada farsa electoral le prometen que revisarán su estatus residencial, si votan por todos, es una forma de chantaje.

El Buró Político inventó el voto unido, es decir, cifrar la boleta con una “X”: La aprobación de todos los nominados. Fidel Castro, fue el artífice de la iniciativa maquiavélica, ya que en los procesos electorales de la 6ta. Legislatura, la gente anulaba la boleta con una “X" o la dejaba en blanco. El pirata electoral, a partir de la 7ma. Legislatura sumó el plagio al record del PCC, y las dejadas en blanco las mesas electorales que son funcionarios del PCC le plasmaron la dichosa “X”.

En la 7ma. Leg. -la cual Raúl Castro fue tiranizando a partir del 24 de febrero del 2008-, al menos 4 millones dijeron NO al PCC, incluso espontáneamente, sin existir un plan único de la oposición. Entonces, la propaganda oficial se dedica a emborrachar a la opinión pública con la falsedad de que más del 90 % apoya a la tiranía de los Hnos. Castro.

El cuatro de julio, es el día de la independencia de EE.UU. tal vez, es escogido como una parodia democrática, mientras la voz oficial del régimen, el periódico Granma, usa al agente de información de la DGI Ramón Sánchez-Parodi para satanizar las elecciones yankees.

VIDEOS