Por Rev. José Carlos Pérez/ Hablemos Press.
La Habana.- Amparados en la lucha contra la discriminación, y el sufrimiento de los homosexuales cubanos, en décadas pasadas, “especialistas” del Cenesex procuran justificar la conducta homosexual y propagarla.
Durante el mes de mayo, el gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual, CENESEX, ha realizado “diferentes actividades con vistas a instruir, discutir y analizar los prejuicios en torno a otras formas de relaciones, y las identidades eróticas más allá de la heteronormalidad” - comentó un crítico de cine cubano, en Cartelera de Cine y Video, Número 79, periódico mensual del ICAIC.
También celebró un Taller, en la Habana, sobre Derecho y Orientación Sexual en el Caribe, realizado el 11 de mayo, donde sus especialistas abogaron por “la flexibilidad y contra el dogma invariable a lo largo de la vida, que obliga a la gente a pasar por evaluaciones de expertos para un reconocimiento de su identidad.”
Supongo, se refiera al proceso que realiza el CENESEX para evaluar a personas homosexuales que “renuncian” a su identidad biológica, en petición de cirugía de “cambio” de sexo, ya que no es ninguna dificultad reconocer la identidad sexual de los recién nacidos.
Los especialistas del Centro, en su desempeño por legalizar los matrimonios homosexuales, manifestaron en el taller que, “desde el nacimiento, a las personas se les asigna un género, según el carácter externo de sus genitales, algo que las marca de por vida, independientemente de su identidad de género.” Tomado de Diversidad sexual: No bastan las leyes, pero hacen falta.
Y aunque quirúrgicamente mutilen los genitales y los transformen, en el presunto “cambio de identidad o género”, siempre los seres sexuados han de responder biológicamente como se les diseñó originalmente, según sus cromosomas XY o XX.
Esto no lo puede cambiar la ciencia, de manera que el intento de “cambio” no pasa de ser un simple maquillaje externo (peligroso para la salud). Nos guste o no, cada individuo nace sellado de por vida por su propia natura.
Por otra parte, en la Naturaleza no está dispuesta la conducta homosexual como algo que funcione o que sea normal. Todo el desempeño biológico sólo clasifica dentro de la legislada determinación sexual en cada ser: macho o hembra. Todo funciona bajo estos códigos.
Bien se cumple en la creación -o naturaleza, para quien así lo prefiera- el relato bíblico respecto a este orden científico de la prolongación de las especies.
“Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fue así. E hizo Dios, animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra según su especie: y vió Dios que era bueno. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Los bendijo Dios y les dijo: "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Gen 1:24, 25-28.
Sólo en los seres humanos es concebida la conducta homosexual, debido a que las relaciones sexuales no sólo están condicionadas a los impulsos biológicos e instintos naturales, sino que en gran medida se subordinan al control racional de estos impulsos, encausando los sentimientos que nos diferencian del resto de los seres vivos.
La “naturalidad” de la conducta homosexual recae en el área de la especulación, la filosofía de la vida y las preferencias personales, nunca en razones verdaderamente científicas.
La conducta homosexual no está justificada por disfunciones somáticas -genéticas o endocrinas u otras- todo se suscribe, en gran medida, a la educación y crianza que los padres ejercen sobre sus hijos, y a la influencia de la sociedad misma, que impone sus valores respecto a lo que es bueno o malo, aceptable o no.
Dada la fuerte campaña que realiza en Cuba la Dra. Mariela Castro, directora del CENESEX -organización gubernamental- e hija del general de ejército Raúl Castro, muchos jóvenes consideran que ser heterosexual es rechazar a los gays -me manifestó un confundido adolescente. De esta manera se sienten clasificados de homofóbicos por preferir ser heterosexuales.
Es por esto que existe una gran necesidad de que los heterosexuales, en Cuba, se manifiesten al mismo nivel que los homosexuales en su campaña promovida por el CENESEX.
En mi opinión, en la Isla no se está discriminando a los homosexuales por ser homosexuales, a no ser, algunas excepciones, sino que se les está privando su derecho de asociación libre sin que medie la injerencia del Gobierno.
Leannes Imbert, defensora de los derechos de los LGBT -Organización No Gubernamental- se queja de que “el proyecto de la Dra. Mariela Castro fue creado para dar una buena imagen al gobierno; para recaudar fondos para las Arcas Reales, y quizás para muchas otras cosas y por otros motivos, excepto para buscar una mejor calidad de vida para las lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros…” .
La propaganda del Cenesex, y homosexuales en general, está forzando la puerta del Derecho Legal en la sociedad, para que todos acepten como natural, normal y bueno una conducta que es contra natura.
Ya hoy, en Cuba, se habla abiertamente de cambiar La Constitución y el Código Civil, específicamente referido al concepto de familia, a fin de “igualar” lo que naturalmente no tiene lugar.
Lo antes expuesto es corroborado por una noticia de Univisión, del día 23 de mayo, titulada: “Mariela Castro habla en EEUU sobre derechos de los homosexuales”, donde califica a la directora del CENESEX como una “ardiente defensora de esos derechos en Cuba, donde ha presionado al gobierno de su padre para que legalice los matrimonios de personas del mismo sexo y ha hecho campañas para que el plan nacional de salud se aplique a los cambios de sexo.”
Como bien piensa la mayoría de las personas, cuando hablamos sobre el desempeño que realiza la carismática Dra. Mariela Castro, es “que ella hace lo que hace, porque es la hija de papá y no tendrá voces en contra”.
Lamentablemente, veo como algunos opositores y disidentes, que escriben en la internet, lo hacen con tal ambigüedad que confunden y dicen poco, sin dejar claro de qué lado están; al parecer, “quedando bien con Dios y con el Diablo”.
Sí es oportuno aclarar, que si no hay derechos en Cuba para las libertades individuales no se puede debatir sobre los derechos de ningún sector -como es el de los homosexuales- como lo está haciendo la Dra. Castro.
¿No habrá en Cuba sexólogos, psicólogos y otros que la contradigan, y defiendan y promuevan la conducta heterosexual?
¿Por qué no existe una voz que difiera del institucionalizado programa del CENESEX, o que al menos resalte públicamente la contrapartida con razones, valores, importancia y necesidad de la conducta heterosexual?
¿Será que todos piensan de la misma manera, o es que ya no existen en Cuba profesionales de la salud heterosexuales convencidos de sí mismos?
Es preocupante que ninguna organización, o personalidad, manifieste inconformidad por la campaña que realiza el CENESEX, quien predispone como un error la conducta heterosexual, y esto es evidenciado en la anulación de su presencia en el debate público.
Por último, el intento timorato, de cristianos de distintas denominaciones, de mostrar su desacuerdo enviando cartas de protestas al gobierno municipal de la provincia de Cienfuegos, no remediará este gran mal, ni ofrecerá ningún muro de contención ante la campaña pro-gays que se desarrolla en Cuba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada