miércoles, 16 de noviembre de 2011

Investigación por robo de materiales eléctricos en La Habana

Por CALIXTO RAMON MARTINEZ*

LA HABANA- ¿Quién es el supuesto Rey de la Materia Prima en el reparto Mulgoba en La Habana?

Casa donde reside Juan San Miguel de León en el Reparto Mulgoba, en La Habana.

Días atrás, un artículo del diario oficial Granma dio a conocer el arresto, encausamiento y condena de un grupo de personas vinculadas a un robo de cables eléctricos y telefónicos a la firma comercial ABRAXAS, del municipio Guanabacoa. El cargamento fue interceptado cuando se trasladaba a la provincia de Villaclara.
 
Tres personas, dos residentes de La Habana y uno de Aguada de Pasajeros, Cienfuegos, fueron sancionados por los delitos de receptación, cohecho y falsificación de documentos privados, aunque se desconocen las particularidades de las sentencias. Los condenados han apelado la decisión judicial.
 
El caso fue juzgado en Sala de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Villaclara, lo que desembocó en una nueva investigación a partir de otras evidencias encontradas por la fiscalía y el Ministerio del Interior (MININT) en La Habana.
 
En la causa fue mencionado el tal “rey de las materias primas”, vecino del reparto Mulgoba, en el municipio capitalino de Boyeros, pero el artículo de Granma omitió su nombre.
 
Se trata del ciudadano Juan San Miguel de León, de 46 años, vecino de calle 377, entre 178 y 168, No. 16819, en el  reparto Mulgoba, quien se encuentra detenido desde el pasado 23 de agosto en la unidad policial de Acosta, en el municipio 10 de Octubre.
 
Sus familiares dicen que el diario distorsionó absolutamente la información sobre San Miguel y le reclamaron al instructor policial que atiende el caso.
 
De acuerdo con Raíza Duque, su esposa, San Miguel está bajo un proceso de investigación y le han sido negados tres cambios de medida pedidos por su abogado
 
“Ante la indignación al leer el escrito, fui a ver al instructor y le dije, para empezar, que a mi esposo se le conoce como El Chino y no como el rey de la materia prima”, explicó Duque.
Al parecer, el periodista tomó el apelativo del expediente que le mostraron los investigadores policiales. Sobre el expediente del caso fue escrito “Rey de la Materia Prima” a modo de identificación, aunque a San Miguel no se le conoce así.
 
Agrega que el momento de la detención poseía  los documentos que lo identificaban  como Recolector de Materias Primas, Fundidor y Creador de Obras de Artes, y Pequeño agricultor, todos mostrados a este reportero.
 
Incoherencias de Granma
 
“Además, al quien se le ocuparon 156 kilogramos de cobre, fue a San Miguel y no a otro ciudadano como deja ver el periodista de Granma de manera incoherente”, relató Duque.
 
Rollos de alambre incautados.

El artículo, firmado por Freddy Pérez Cabrera, menciona erróneamente que “fue localizado y se encuentra detenido para su investigación otro ciudadano (…) al cual se le ocuparon en su vivienda 156 kilogramos de alambre de cobre”.
 
Duque dice que su esposo padece de problemas mentales, gastritis, hipertensión arterial y presenta certificado médico por epilepsia generalizada.
 
Los vecinos del barrio dicen estar sorprendidos con la detención de San Miguel y la manera en que se le identifica en el reportaje de Granma.
 
“Cuando salió el escrito aquí nadie sabía de quien se trataba pues a él se le conoce por El Chino y es una persona que siempre anda lleno tierra y sucio, porque  trabaja como campesino en una finquita que tiene, y cuando no, se le puede ver recogiendo materia prima por ahí”, contó Rubén Suárez, un anciano del vecindario.
 
Suárez dice que le extrañó mucho el calificativo de “rey” para un hombre que “junto a la mujer y sus tres hijos tienen que vivir agregados con la suegra porque no tienen ni casa”.
 
El caso de San Miguel forma parte de una ola de arrestos y casos judiciales para intentar frenar un delito en boga a lo largo del país: el robo de cables eléctricos y telefónicos, angulares de alta tensión y otros materiales a las empresas estatales.
 
Los hechos con que las autoridades intentan involucrar ahora a San Miguel ocurrieron hace más de un año, aunque no fue hasta el pasado 14 de octubre que se reportara en los medios oficiales presentándolo como “un hurto reciente”. El caso fue juzgado en Sala de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Villaclara, lo que desembocó en una nueva investigación a partir de otras evidencias encontradas por la fiscalía y el Ministerio del Interior (MININT) en La Habana.
 
Descontrol y la falta de vigilancia
 
Las autoridades atribuyeron lo ocurrido al descontrol y la falta de vigilancia en las entidades estatales.
 
“¿Puede alguien atribuirse el derecho de emitir documentos en una entidad, sin que nadie verifique la autenticidad y validez de los mismos, como sucedió en la Empresa Comercial ABRAXAS?”, se cuestionó el reportaje. “¿Es tan ingenua la administración de esa entidad que ha permitido a una trabajadora permanecer en su puesto hasta hoy, a pesar de conocer la gravedad de la falta cometida?
 
La carga sustraída a ABRAXAS incluía 40 bobinas de alambres de cobre y dos rollos de láminas de cobre para el enrollado de motores y transformadores de fuerza del servicio eléctrico; cables de cobre usados como conductores de alta tensión e hilos de tendido telefónico, con un peso total de seis toneladas.
 
De acuerdo con el expediente policial, los materiales eran parte de las reservas de la llamada “revolución energética” y otros programas estratégicos emprendidos por el gobierno.
 
La responsabilidad que se le atribuye a San Miguel es supuestamente haber contactado a otra persona para venderle mercancía por 18 mil pesos cubanos (alrededor de 700 dólares), sin detallar la procedencia del cargamento.
 
Entonces un receptador  habría llamado a un mediador para  trasladar la carga hasta el municipio villaclareño de Placetas, con el objetivo de venderla a fundidores particulares.
 
Camion usado para transportar la mercancía.

Al parecer, el mediador se desempañaba como chofer de la Base de Transporte de ABRAXAS y puso su camión al servicio de trasladar la carga a Villaclara.
 
La sorpresa de las autoridades es que la documentación del chofer aparecía en regla -hoja de ruta, cartas de porte automotor y las facturas con los datos necesarios. Toda la información le había sido facilitada una trabajadora que se desempeña como técnica de Gestión Económica en esa base de transporte.
 
Con todo “oficialmente en regla”, varios de los acusados en el caso iniciaron viaje por la Autopista Nacional en  un camión MAZ 500, matrícula HUC 116. Tras burlar dos controles, lograron llegar hasta el tramo perteneciente al municipio de Ranchuelo, ya en territorio villaclareño.
 
Pero en Ranchuelo se encontraron con el agente Iraisys Pérez García, integrante de la Unidad de Patrullas de Carretera del MININT, quien intuyó que algo raro sucedía con la mercancía y conminó a los tripulantes a acompañarlo a una estación de policía cercana.
 
Según reveló el juicio, los infractores trataron de sobornar al joven policía, ofreciéndole 400 pesos cubanos y una cadena de oro para que los dejara continuar viaje, pero Pérez lo rechazó.
Tras el proceso judicial, la investigación del MININT y la Fiscalía de La Habana continuó en marcha y terminaron por echarle mano a San Miguel.
 
En estos momentos continúan las pesquisas relacionadas con otros hechos y personas.

* Reportero de la agencia Hablemos Press. Los editores de CaféFuerte y fuentes independientes dentro de Cuba contribuyeron a este reportaje.
 
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