viernes, 21 de mayo de 2010

Los congresos.


Por Alex Eduardo de la Cruz/ Hablemos Press.


Mayo.— Se están pidiendo algunos cambios pero estos necesitan un tiempo- estas fueron palabras de Raúl Castro en el -no tan reciente- congreso de la UJC.

Ahora me pregunto yo, ¿cuánto tiempo necesita nuestro ilustre presidente?, cinco años, quizás diez. Alguien debería recordarle al general que en el 1959 cuando se instauró en el poder su hermanísimo, los cambios vinieron como torrencial aguacero, se hacían efectivos uno tras otro sin muchos miramientos, entonces el general en jefe lleva casi cuatro años en el poder y todavía pide más tiempo para hacer, lo que el pueblo y parte de sus propios colegas del partido están pidiendo a gritos.

¿Estará esperando el general que su hermano estire el moco para convocar el 5to congreso del PCC y hacer efectivo los cambios?, esto lo piensa el bodeguero y también el borracho, lo cree el cura y hasta el ratón de la iglesia, pero lo que si nadie cree es lo que dijo el menor de los Castro en el congreso de la UJC y cito: todos sufrimos aquellos calurosos veranos de la primera mitad de la década del 90 con apagones superiores a las 12 horas-, eso no se lo cree ni el más pinto de la paloma, ¿Por qué estos señores subestiman tanto la inteligencia del pueblo?, fácil, porque si no nos hemos dado cuenta a estas alturas de la estafa que es la “revolución”, entonces cosas como estas pasarán como si nada, a quien ha tragado tantas guayabas que más le da tragar esta de libra y media sin que se le agüen los ojos.

Continuando con las pifias de aquellos discursos vacios edificados con palabras ociosas, -vieja modalidad de hablar y requetehablar sin decir nada-, llegamos a una que ilumina esa exquisita técnica oratoria del general, cuando afirmó –nuestras contradicciones no son antagónicas-, ¿qué quiso decir?, a estas alturas no he podido descifrarlo, al igual que no entendí a un querido boxeador cuando inmortalizó aquella frase, -la técnica es la técnica, y sin técnica no hay técnica-, sin comentarios……….

En estos días se celebra otro de esos congresos, yo diría sin-gresos, esta vez el de la ANAP, Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, donde el eslogan es “producir para el pueblo”, dentro de las acostumbradas intervenciones llenas de adulación a la revolución, la planificación, la producción, y toda aquellas palabras terminadas en ción que tanto gustan a nuestros dirigentes. Hubo algo parecido a un rayo de luz dentro de tanta oscuridad, se quedó vacio el cerebro de alguien llamado Alfredo Guerrero, y ni me pregunten si es familia de Antonio Guerrero, cuando expresó –La economía es el termómetro de eficiencia de cualquier proceso-, quizás por esa frase llena de sensatez entre tanta necedad fue que el “generalísimo” le colgó una medalla en el pecho.

Y qué decir de la intervención de don Murillo –vicepresidente del consejo de ministros-, este señor se dio banquete repitiendo el viejo discurso – antes del 59 doscientas mil familias campesinas no tenían tierras para cultivar y en cambio permanecían sin cultivar en manos de poderosos intereses, cerca de 300 mil caballerías de tierras productivas-.

Un pequeño alto aquí para un comentario, que sepamos los nacidos y los que están por nacer, el “estado-salvador” hoy es dueño de casi el 80% de las tierras, y la mayor parte de ellas las entregó sí, pero a dos de sus aliados conocidos como, don marabú y el camarada desuso, ¿algo más que agregar?.............

Ahora bien, si estas tierras estuvieran en las manos deseosas de hacerlas producir, manos que reclaman a la vez una liberalización en la producción y comercialización del fruto obtenido con su esfuerzo, esas manos unidas a las pocas privadas, que ya hacen parir la tierra tan eficientemente y sustentan casi toda la producción nacional, entonces si darían real sentido a las palabras del apóstol cuando dijo: “La tierra es la gran madre de la fortuna (….) y; Venturosa es la tierra en que cada hombre posee y cultiva un pedazo de terreno.

Entonces no hay que hacer tantos congresos, ni frotar la lámpara de Aladino para darse cuenta de lo que se debe hacer, simplemente darle la palabra al pueblo para que hable, y exprese cuáles son sus necesidades y cuáles son las medidas que creen más acertadas para salir de la crisis económica-política-social en que se encuentra la nación, ¿acaso es tan difícil esto?

El gobierno a todas luces necesita ecuaciones, complicadas formulas, tesis de tanques pensantes, consultar astrólogos y babalaos, llegando hasta los congresos para darse cuenta de algo tan sencillo como preguntar, ¿de qué lo quieres de fresa o chocolate?, si el cubano pudiera opinar sobre su futuro y a la vez hacer lo que al general y sus subordinados les cuesta tanto trabajo, en otras palabras si el poder estuviera realmente en manos del pueblo, entonces en un abrir y cerrar de ojos veríamos abundancia por todos lados, los agro-mercados abarrotados, las tiendas concurridas y bien surtidas, las fabricas produciendo, los centrales moliendo, los brazos ya no estarían cruzados, sino produciendo riquezas, y sobre todo las caras iluminadas de felicidad proporcionarían un sentimiento de bienestar en la sociedad.

Pero para los que desgobiernan el país, esto es un sacrilegio, ¿Qué el pueblo elija qué es lo que quiere él solito?, esta pregunta se la hacen los hermanos Castro y mandan a freír tusas al que les sugirió tamaña sandez, sea Oliver Stone, el Papa, o cualquier ingenuo que ose siquiera insinuar que los cubanos decidan por sí mismos sin la ayuda del noticiero, la mesa redonda, o la tribuna ambulante desde donde se desorienta a las masas.

Mientras -los de arriba- siguen ocupados en los “singresos”, algo hay en el ambiente, yo no soy profeta ni nada que se asemeje, pero un maleconazo en este verano se está viendo venir, faltos de jama, escasez de todo, apagones pronosticados, oleadas de despidos, amén de la corrupción y el descontento galopante, son más que suficientes síntomas de esa enfermedad llamada estallido social.

Pues si amigos míos, quien obvia la realidad está se encargará de obviarlo a él, y quien cría cuervos…………..hace congresos.

¿Que tendrá que ver una cosa con la otra?, no se pero en el país donde un general de las FAR dirigió el ministerio de la azúcar, y un licenciado en agronomía crea un software para conocer el sexo de las pulgas……... Todo es posible.